Autoestima, seguridad personal e identidad emocional
Psicóloga infantil y adolescente en Las Palmas de Gran Canaria para problemas de autoestima y seguridad emocional.
¿Qué ocurre?
La autoestima no es “quererse más” ni repetir frases positivas. En niños y adolescentes, la inseguridad aparece cuando no saben cómo interpretar lo que sienten, cómo relacionarse con los demás, o cuando se comparan constantemente. Muchos menores viven con una mirada interna demasiado crítica. Y esa voz interior —aunque no lo parezca— pesa muchísimo.
La inseguridad emocional es silenciosa, pero afecta a todo.
¿Cómo trabajo la seguridad personal?
Detectar la raíz de la inseguridad
La autoestima baja no nace de la nada.
La trabajamos desde:
- experiencias previas
- creencias internas
- exigencias externas
- comparaciones
- miedos al juicio
Lenguaje emocional y narrativa interna
Enseño al menor a identificar su diálogo interno, ponerle nombre y transformarlo. Con herramientas prácticas y adaptadas a su edad.
Fortalecer competencias y recursos
A través de dinámicas, retos pequeños y logros progresivos:
- aprendizaje de habilidades
- validación emocional
- estrategias para afrontar errores sin hundirse
- seguridad en la toma de decisiones
También en los niños la autonomía es autoestima: mientras más cosas saben hacer solos, más mayores se sienten y más a gusto consigo mismos. Por eso, muchas veces, lo primero que hago es diseñar una rutina para casa para que los padres no tengan que estar detrás, sino el niño sea independiente (adaptado a su edad).
Acompañamiento en identidad (en adolescentes)
Trabajamos:
- quién soy
- qué quiero
- qué siento
- qué necesito
- cómo me miro y cómo me miro a través de los demás
Identidad y autoestima van de la mano.
Familia como guía, no como presión
Ofrezco pautas claras para que los padres acompañen sin sobreproteger, sin exigir en exceso y sin reforzar las inseguridades sin querer.
Signos frecuentes de falta de autoestima
- Anticipaciones negativas
- Evitar retos o actividades nuevas
- Mucha vergüenza o miedo a fallar
- Compararse constantemente con otros
- Buscar aprobación todo el tiempo
- Perfeccionismo exagerado
- Sensación de no encajar
- Autocrítica dura (en adolescentes, especialmente)
- Irritabilidad cuando algo no sale perfecto
- Bloqueos en lo académico por miedo al error
Objetivo de la terapia
Una buena autoestima no es un discurso bonito: es sentirse seguro por dentro, pase lo que pase fuera.
- Mayor confianza para afrontar retos
- Menos miedo al error
- Mejor relación consigo mismos
- Más autonomía emocional
- Menos comparaciones
- Comunicación más sana
- Capacidad real de autorregulación emocional
Reserva tu sesión y empecemos juntos a construir su bienestar.
Si notas que tu hijo se exige demasiado, se compara, evita retos o vive con inseguridad constante, podemos valorarlo en una primera visita y trabajar un camino adecuado para él o ella.